Elegir una mochila portabebés.

Uno de los problemas de ir cumpliendo años, es que tus amigos se hacen mayores. Y tú también, así que, un día, sin darte cuenta, sientes que tu reloj biológico ha decidido que tenéis que ser padres.

Claro, tú piensas, no pasa nada, seguiremos saliendo al monte, un poquico más flojo, pero seguiremos.

Y sigues saliendo al monte, por supuesto. Pero, esa mochila de 30 litros, con una cantimplora, un chubasquero y poco más, se ha convertido en un portabebés, con un ser vivo (habitualmente con pensamiento propio), pañales, papillas, ropa de repuesto…

Son bastantes años los que llevas acarreando mochilas por el monte, así que sabes lo que necesitas. Un portabebés es algo nuevo, así que no sabes, exactamente lo que tienes que buscar.

Basándome en mi propia experiencia, es decir, usuario de dos mochilas prestadas, intentaré resumir los puntos que deberíamos buscar en una mochila portabebés.

1- Una mochila portabebés no es una mochila. Aunque lo parezca. No puedes distribuir la carga para que resulte cómoda. La carga se mueve, grita, canta y crece. Es decir, durante los cuatro años (aproximados) que lo usarás, tu carga llegará a pesar unos quince kilos y a medir unos noventa centímetros. Es decir, ese portabebés tan chulo en el que tu criatura apenas asoma la cabecica, en unos años le llegará a la cintura y, cuando se duerma (que lo hará) apoyará su cabeza en la tuya. Piénsalo quince kilos en la chepa y la cabeza de tu hija apoyada en tu nuca…Eso cuando no decida que quiere bajarse y lance su cuerpecico hacia atrás…

Cuanto más bajo quede el asiento para el bebé más cómodo será.

2- Como se deduce de lo anterior, una mochila portabebés es para varios años. Si el acolchado de los tirantes es muy fino, si algún punto de la estructura se te clava (o clavará cuando se degrade el acolchado), si algo te puede molestar, lo hará. Y durante mucho tiempo. Y la carga irá pesando cada vez más…

Por suerte, los sistemas de suspensión de las mochilas portabebés se parecen muchísimo a los de las mochilas de montaña. No sólo en su aspecto, también en su calidad. Si la marca es fulera, el portabebés también lo será. Divide el precio entre los años que vas a utilizarlo, igual no sale rentable la barata (y lo digo yo que no he comprado ninguna…).

3- Inexplicablemente, los niños, además de ir sentados, pretender ir cómodos. Ve a comprarla con la criatura y, si puedes, con algún sobrino mayor (mayor que tu hijo, no mayor que tú).

Sienta a ambos, alternativamente, pregúntales si están bien, mira donde apoyan el culo, si les roza algún acolchado, si los tirantes de sujeción son cómodos,… Tómate tu tiempo, tu espalda y tu progenie lo agradecerán.

4- Conforme los bebés crecen, suelen querer andar. Y, a veces aguantan toda la excursión.  Como supones que parte de la excursión la harás sin “carga”, te sientes culpable e, inconscientemente, tiendes a sobrecargar el portabebés; “ya llevo yo todo esto, si voy a ir casi de vacío”. Ese día tendrás que acarrearlos desde el principio de la jornada.

Los portabebés suelen tener un bolsillo, más o menos grande. Cuanto más grande, más artilugios caben.

5- La carga, aunque se mueve, suele estar quieta. Es decir, su movimiento es limitado. Si hace fresco, puede que tu no lo notes por el esfuerzo, pero tu criatura sí lo siente. Abrígale bien.

Si hace sol, quizá a ti te baste con una gorra. Los pequeños van más cómodos con un parasol, que también le protegerá un poco de la lluvia.

6- La mochila va de casa al monte en el coche. Cuanto más planita quede al plegarla, menos abultará. Es de perogrullo, pero muy importante si tienes un corsa… Aun así, procura que el armazón sea estable al colocarlo en el suelo (y nunca dejes a la criatura sin vigilancia).

7- Y, cuando camines por el monte con tu prole a la chepa, recuerda que lleva los pies colgando. Se le dormirán. Procura parar (y bajar al cautivo) cada hora. Un pequeño masaje en las piernas antes de dejarle en el suelo le facilitará comenzar a caminar. Y el descanso te sentará muy bien.

8- El bricolaje mola.  A veces, quieren beber, su botella/biberón a mano es imprescindible. Un portabidones de bici convenientemente colocado facilita mucho “dar de beber al sediento”. Unas cintas de velcro pueden sujetar un paraguas.  Añadir, si no lleva, un pequeño bolsillo al cinturón…

9- Usa bastones. El peso es mucho, y ninguno somos tan sensatos como para andar, sólo, por terreno llano.

10- Como todo lo anterior no te habrá aclarado casi nada, pregunta a todos los que veas acarreando niños en la chepa. Casi ninguno reconocerá que, el portabebés que ha comprado, no es el mejor del mundo, pero te ayudarán a hacerte una idea.

Más datos.

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Un comentario en “Elegir una mochila portabebés.

  1. Muy bueno el articulo, me he reido un buen rato con lo de que aunque parezca mentira “no puedes distribuir la carga para que resulte comoda”.
    Pasate por mi blog y echale un vistazo a los portazagales, yo me dedico a coserlos y venderlos y siempre me ha sorprendido mucho la gente que se lanza al monte con mochilas que ya solo la mochila pesan mas de 3/4 kg!

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