P’al monte, idea.

Eso es lo que pensé al principio.

Tras adquirir saco nuevo para que la mayor lo utilizara en su campamento de verano, me di cuenta de que abultaba mucho, pese a la talla.

Así que, entre la opción cara; comprar una funda de compresión, y la incómoda; que lo lleve así, aunque no quepa nada más en la mochila, surgió el bricolaje.

Con estas manitas, hilo de coser y tres cintas de esas de colgar cosas en las mochilas, que había por casa y mi tiempo, que es gratis…

¡Tachán!

el detalle lateral, que se ve mejor:

Importante: coser en la parte superior una cinta que dirija el tiro para que al comprimir quede más o menos igualado.

Como sólo tenía tres cintas, lo hice así, si tienes cuatro siempre quedará mejor.

No te mates la cabeza cosiendo desde el interior. Aunque quede “culo de pollo”, tampoco se va a notar tanto.